jueves, 2 de agosto de 2012

[Especial Prometheus] Aliens - "No esta mal para un humano"


Continuamos con nuestro especial sobre Alien en Wiido 6, antes del estreno de Prometheus, os vamos a criticar las dos primeras películas sobre este marcianito tan entrañable.
A veces hay que rendirse ante los clásicos, y hoy voy a hacer un pequeño homenaje a una de las mejores películas, probablemente, de acción y ciencia ficción de la historia del cine.
Allá por el año 1986, el director James Cameron ya había sorprendido a propios y extraños con la gran primera parte de un saga, que posteriormente mejoró con su secuela, Terminator, y se propuso rodar una secuela de Alien.

Si ya de por sí el reto era bastante complicado, superar a la brillante primera parte, se puso manos a la obra, tenía a su favor la época, donde la ciencia ficción se había estancado, después de La guerra de las Galaxias, nadie tenía la osadía de reinventar este género.

La historia continúa exactamente donde la dejamos, Ripley regresa de un viaje movidito, después de una hibernación larga la eligen para ayudar a un equipo de marines en una misión de rescate al planeta, colonizado por los humanos, donde residen unas criaturas asombrosas. Está vez será la guerra.

El tito Cameron se atrevió a rodar una película de ritmo trepidante y acción. Y la apuesta funcionó. Si la primera parte era claramente una película de terror en el espación aquí rodó la película de acción de ciencia-ficción perfecta. Los últimos 45 minutos de película tiene el ritmo más perfecto visto en un filme, nada escapa al control de la realización y la narrativa esta muy depurada.
Aún hoy en día la película no peca de antigua, tiene unos efectos especiales tan trabajados, que son la envidia de cualquier taquillazo actual, la huída final resulta desesperante y claustrofóbica, consiguiendo su objetivo, que nuestra respiración se acelere, sintiendo como si tuviéramos un alien detrás nuestro.

Los actores, bordan una actuación tan sublime que Ripley queda en un segundo plano durante la primera mitad de la película, sin con ello ofuscar su protagonismo. Sobre todo destacar el papel Lance Henriksen en el papel de Bishop, un androide imparcial, frío y calculador. Mucho mejor que Ian Holm en la primera parte.




En conclusión: un guión trepidante con frases tan puntuales como únicas. Acción a raudales para dejarte pegado a tu asiento. Se puede valorar esta película parafraseando a Bishop “No esta mal para un humano”.