lunes, 12 de octubre de 2009

AGORA, Amenábar no profundiza.



Ante un estreno de la magnitud de una película de Alejandro Amenábar (el mejor director español con diferencia) podríamos estar hablando de otros niveles. No vamos a ver un típico producto español ni mucho menos un producto comercial americano, ya que este hombre se mueve en niveles superiores. Lo que ha caracterizado su obra, desde su primera película Tesis, es la profundidad con la que los personajes son tratados, un respeto que pocos directores dan a sus personajes en pos de los millones de presupuesto y pretensiones comerciales. Se agradece entonces asistir a una sala de cine con la seguridad de ver cine SERIO.

Cumpliendo todas las premisas citadas en el anterior párrafo los primeros minutos de Ágora nos demuestran una solvencia de técnica y producción que ya muchas podrían contagiarse de ella ya que la capacidad de ubicarnos en la Alejandria del cuarto siglo después de Cristo es magistral. La historia y la localización nos invaden tanto desde un principio que muchos nos sentimos alumnos de Hipátia en su clase y queremos saber más. Pero hasta aquí ha llegado todo lo que podemos decir de esta película. Amenábar acierta, exponiendo una historia cruel y real a la vez que falla en darnos vida. Qué quiero decir con vida, me refiero a que los personajes se pierden, cuando coges el ritmo de unos nos difieren a otra historia interna que no se sostiene dejando así en la sombra una pulcra actuación de Rachel Weisz (el jardinero fiel) en algo muy secundario y contando así la historia de la crueldad de la instauración del cristianismo sin ningún tipo de orden ni ritmo. No es su mejor película, pero no estamos ante un desastre, lo único que podemos decir es que un director así ha rayado la mediocridad haciéndola suya cuando nos tiene acostumbrados a hacernos volar aunque no podamos (Mar Adentro). Solo hay que decir que a la sombra de otros directores él no está pero se ha confirmado con un film que es un director consagrado ya que no todo es perfecto, nadie es perfecto y no iba a ser menos Alejandro.
Conclusión: Gracias por este filme histórico digno de mención pero dedícate en pleno a tu próxima película ya que tu corazón lo está pidiendo y muchos seguidores tuyos lo agradecerán.

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