lunes, 23 de julio de 2012

[Crítica] El caballero oscuro: la leyenda renace, intensa pero algo irregular…


La última cinta de la trilogía de Nolan sobre el hombre murciélago, la última película de Batman a considerar. Admito que fui al cine con los nervios de un gran estreno, comprando las entradas con antelación, asegurándonos un buen sitio, en la mejor sala (recomiendo el visionado en IMAX), una cola de espera de aúpa y esos grandes elementos que hacen del cine grande, por mucho que se empeñen otros en subirnos el precio dentro de poco, se nos hará prohibitivo.

Pero vamos al lío, Bruce Wayne regresa, casi en la ruina, ocho años después de que su alter ego, Batman, haya asumido los asesinatos de Harvey Dent y la ciudad de Gotham esta a punto de sucumbir a un nuevo mal, algo más grande e imposible de placar, la vuelta del hombre murciélago es necesaria. No me esperaba más sofisticación en una premisa inicial para una película de un superhéroe, la diferencia radica en la forma de contarlo y en esto Nolan destaca.
Apocalipsis, caos e indignación, son las cualidades que podrían describir a una película, que ni de lejos llega al nivel de sus dos predecesoras, pero que aun así esta muy por encima de grandes películas de superhéroes, véase Los Vengadores (la cual debería revisionar…) pero aun así rebosa espectacularidad, Nolan ha aprendido a rodar secuencias de acción y aquí desborda en vistosidad, casi tres horas sin freno, con una lenguaje narrativo digno de los grandes relatos de aventuras.
Se podría decir que la dualidad Bruce Wayne/Batman, en esta película gana enteros, haciendo que Bale muestre la mejor actuación de toda la trilogía y haciendo ya como suyo, y de toda una generación este personaje, dispuesto a hacer unos sacrificios enormes, tanto que dejan sin aliento. A la vez nos muestra como Bruce Wayne es el personaje más humano, más humilde, más vulnerable, cuando Batman es todo lo contrario...
Mención especial requiere Michael Caine, eriza la piel algunos momentos en lo que todo parece perdido. Impresiona ver la implicación de un personaje tan profundo, el cual siente cada una de las cicatrices del superhéroe como si fuera suya.
La introducción del personaje de Catwoman/Selina Kyle es estupenda, con una Anne Hathaway inspirada en los primeros compases como la ladrona sofisticada que es. Es una lástima que su papel se vea postrado a unos cambios de guion tan previsibles al final de la cinta, que lleven a este personaje a ser un lastre más que un aliciente.
Morgan Freeman como siempre correcto, Gary Oldman evoluciona su personaje a un nuevo nivel, más profundo, más vulnerable y como siempre con un papel eficaz.
Mención especial para el nuevo, Joseph Gordon-Levitt, interpreta al policía raso, honrado, de oscuro pasado y que entiende perfectamente a Bruce Wayne, este personaje es el más redondeo, el que sufre con todo lo que le rodea, un secundario de lujo que recibirá su mayor recompensa.
El personaje más obviable es el de Marion Cotillard, su giro argumental casi provoca que el final sea un despropósito en toda regla, es un secundario tan ramplón, que su actuación no puede ser mas que un “he hecho lo que he podido con lo que me han dado”.
El villano.
Todos y cada uno, pensábamos que sería un villano de segunda, que saldríamos diciendo “no  es el jóker, pero está bien”, pero no es así, Bane es algo diferente, es algo superior, su propósito es tan ambicioso como utópico, purgar la ciudad de Gotham. Al principio, las dudas surgen respecto al doblaje de su voz, pero te acabas acostumbrando a su histrionismo. Bane es un indignado, que quiere hacer justicia, SU JUSTICIA, un Maquiavelo en toda regla, combinando la invencibilidad como factor que provoca una gran desventaja. Solo una pega, cuando está en todo su apogeo sufre un giro totalmente inmerecido.

El final de una trilogía no es fácil nunca, no se sabe como acabar un ciclo, pero se ha de concluir, y Nolan no quiere dirigir más sobre este hombre murciélago, por mucho dinero que le den, sabe que sus ideas serán igual de fructíferas en el futuro. Este broche final es de oro, pudiendo haber sido de diamante, por diversos errores de narración que comete al final, nos intenta tratar de tontos con demasiada explicación, flashbacks y demás “sorpresas” hacia un público que ya había madurado con su cine. Con esto no quiero decir que sea mal final, es un final que acepto, pero podría haber sido más osado.

En conclusión, El Caballero oscuro: la leyenda renace, es una gran película, espectacular pero, en algunos aspectos, altamente irregular, pero que aun así formando parte de un conjunto, conforman las mejores siete horas que se han rodado de un superhéroe en la historia del cine.
Especial Batman | Criticas anteriores entregas. 

1 comentario:

Darth Txelos dijo...

en general coincido bastante con tu análisis de la pelicula. despues de verla, me compré el comic "Bane" para conocer más sobre el malo, que para mi era totalmente desconocido. te lo recomiendo