jueves, 3 de enero de 2013

Crítica: Los juegos del hambre, nos dejan revueltos...

De la aclamada novela juvenil sobre un futuro nada alentador llegó durante el pasado año la película Los Juegos del Hambre, con el consabido éxito de taquilla, durante un par de semanas  sus legiones de fans y curiosos, entre los que no me hallo, llenaron los cines para su visionado.


Lo que en el pasado fueron los Estados Unidos, ahora es una nación llamada Panem: un imponente Capitolio ejerce un control riguroso sobre los doce distritos que lo rodean y que están aislados entre sí. Cada distrito se ve obligado a enviar anualmente un chico y una chica entre los doce y los dieciocho años para que participen en los Hunger Games, que son transmitidos en directo por la televisión. Se trata de una lucha a muerte, en la que sólo puede haber un superviviente. Katniss Everdeen, una joven de dieciséis años, decide sustituir a su hermana en los juegos; pero para ella, que ya ha visto la muerte de cerca, la lucha por la supervivencia es su segunda naturaleza.

La premisa parece atractiva. El género de ciencia ficción basado en distopías ha sido explotado en multitud de ocasiones para la gran pantalla, con mayor o menor acierto según se vea, mi favorita es Equilibrium que no fue estrenada en España.

Antes de nada señalar que no estamos ante una novela sobre vampiros de cartón piedra, esta es una historia buena, donde lo juvenil da paso a la supervivencia más adulta. Se ha de agradecer la frescura de la temática antes de ponerse a analizar el quiero y no pudo que es realmente este filme. Cansado estoy de ver la cámara en el hombro queriendo dar sensación de realismo, se ha demostrado una y otra vez que para mostrar la acción no has de ser un inepto y esto le resta enteros.

Sorprende ver a un Woody Harrelson bastante metido en su papel de, sorpresa, borrachuzo y loco… Algunos dirán que su personaje es más complejo, aún no lo ha demostrado. Lenny Kravitz se atreve con una actuación pésima y la actriz protagonista es la única que brilla con luz propia haciéndonos totalmente creíble un personaje de ruda fémina.
Técnicamente es una de las películas de “bajo” presupuesto que ha recuperado con creces lo invertido y esto se nota mucho en muchas escenas. Las relaciones entre personajes no son para nada creíbles, pero al menos cuentan una historia entretenida. Recalcar que sus efectos especiales bien podrían haber sido paridos por la marca Hacendado, aunque he visto casos peores…

En conclusión: Los juegos del hambre nos hacen pasar un rato sin pena ni gloria dejando abierto el final para una interminable nueva saga que más le vale mejorar y que tiene potencial para hacerlo.