miércoles, 9 de enero de 2013

Crítica: Los miserables, increíble y emotiva historia que se alarga…


Me ha vuelto a pasar, me tengo que quitar el sombrero otra vez debido a que Tom Hooper lo ha vuelto a hacer, como ya ocurrió con El Discurso del Rey, quizás no al mismo nivel, pero sí en su mayor medida. Después de pensarlo un poco en frío, aunque no demasiado, me siento para compartir mi disfrute con una película de la cual no esperaba nada e incluso creía que no me iba a gustar. La predisposición en el cine es poderosa.

El expresidiario Jean Valjean (Hugh Jackman) es perseguido durante décadas por el despiadado policía Javert (Russell Crowe). Cuando Valjean decide hacerse cargo de Cosette, la pequeña hija de Fantine (Anne Hathaway), sus vidas cambiarán para siempre. Adaptación cinematográfica del famoso musical 'Les miserables', basado a su vez en la novela homónima de Victor Hugo.

Hay que decir que cada rincón del metraje rezuma a superproducción de Hollywood, donde una productora le ha dado un saco de millones a un director que recientemente ha ganado un prestigioso premio de unas famosas salchichas la academia americana de cine. Por una vez no ha sido en vano.

La película empieza con una escena portentosa, donde un gran coro nos presenta al protagonista y así conseguimos sumergirnos en una gran historia que pasará por todas las épocas de una de las más famosas revoluciones políticas de la historia, La revolución francesa.

Las actuaciones de Hugh Jackman y Russell Crowe sorprenden desde el primer minuto, lo que han conseguido con su voces es algo digno de admirar, ya que en pocas escenas hablan, pasándose la mayoría de la cinta cantando sus penas. Anne Hattaway demuestra una vez más que no es actriz de películas basura  (princesa por penetración sorpresa) y numerosos premios lo están certificando.
Increíble trabajo de dirección, con planos muy cuestionados y desenfoques perdidos que yo considero un acierto para mostrar una fuerza narrativa más profunda. Recreación magistral de la Francia decimonónica. Y la música, tan importante, es de una belleza superlativa.

En conclusión: Los miserables es una cinta musical única en su especie, una gran adaptación del espectáculo de Broadway así como una estimulante inyección de moral para aquellos indignados del cine actual. Quizás la pega sea su extensión que hace que se convierta en algo pesado…