viernes, 22 de marzo de 2013

Pintxos Críticos: de series que comienzan y otras que terminan.


  • Homeland: de menos a más a base de explosiones. (Spoilers alert)
Homeland es una serie recomendable para aquellos que amaron 24 incondicionalmente. Hace ya unas semanas que terminó su segunda temporada llena de sorpresas. En su momento me obligué a verla y me costó, pero cuando arranca te absorbe, por eso también molesta el inesperado bajón que da. Tras una primera temporada brillante, mostrando todo su potencial, pecó de repetitiva en sus siguientes episodios, dejando entrever que quizás la serie necesitaba una fuerza renovadora demasiado pronto (cosa que también le pasó a The Walking Dead), pero en su tramo final consiguió mejorar con momentos memorables.

  • Spartacus: esta vez correrá la sangre, bueno mucho más…
Spartacus es una de esas series de las cuales me siento fiel y orgulloso consumidor. Su composición es sencilla: Sangre, sexo explícito y venganza; unos ingredientes bien aliñados con tramas políticas en la antigua república romana y gladiadores sublevados. Por todas estas razones la esperaba con ganas y tras el comienzo de su última, y definitiva, temporada ha vuelto con la épica por bandera y echando toda la carne en el asador, para llevarnos a un desenlace que nos hará echarla de menos en el mismo momento en que los títulos de crédito cierren su capítulo final. ¡Una serie que puede rivalizar con la misma polla de Júpiter!


  • The Walking Dead: diario de la reconquista de mi corazón.
A todos nos sorprendió el comienzo de esta serie, ambientada en un mundo infestado de muertos vivientes, un auténtico survival horror en toda regla. Pero en su segunda temporada se convirtió en la casa de la pradera, la estupidez abunda en cada capítulo, y no conseguimos avanzar en una historia en la que los comics ahondan con gran maestría (la granja no dura más que un par de números...), al finalizar esta temporada parece que los guionistas se hicieron eco de la histeria colectiva, y consiguieron rubricar un buen final.
El estreno de su tercera temporada fue record de audiencia en tierras yankis, y aquí la esperábamos con locura hasta que pudimos hincarle el diente y no muy tarde, un día después gracias a la cadena de pago FOX, en castellano (la prefiero en versión original). Y su comienzo no pudo ser mejor, introduciendo personajes nuevos con una carga importante en la historia (un tal gobernador...) y conseguir un salto de calidad que tanto necesitaba. El factor gore no ha sido olvidado, solo quiero decir, que mucho ha de joderse para que no se convierta en la mejor temporada hasta la fecha de una serie que ya ha marcado una época.