viernes, 26 de abril de 2013

Crítica: Oblivion, cuando la ciencia ficción te reconquista.


Desde hace unos años la ciencia ficción ha estado de capa caída, los productos que veían la luz eran mediocres subgéneros que no aportaban un ápice de frescura y carentes del más mínimo atrevimiento narrativo. Con suerte encaramos un año 2013 esperanzador, con futuras producciones que podrían hacer cambiar mi opinión drásticamente. Véase, Pacific Rim y Elysium. La cinta, que engloba esta crítica, es una muestra que con una pobre historia se puede hacer más de lo esperado.

Año 2073. Hace más de 60 años la Tierra fue atacada; se ganó la guerra, pero la mitad del planeta quedó destruido, y todos los seres humanos fueron evacuados. Jack Harper (Tom Cruise), un antiguo marine, es uno de los últimos hombres que la habitan. Es un ingeniero de Drones que participa en una operación para extraer los recursos vitales del planeta. Su misión consiste en patrullar diariamente los cielos. Un día, rescata a una desconocida de una nave espacial y, entonces, se ve obligado a replantearse sus convicciones más profundas.

Del director de Tron Legacy, mediocre pero visualmente atractiva, nos llega Oblivion, adaptación del cómic creado por él mismo realizador y que aún no está a la venta (excelente marketing, si señor...). Podríamos decir que estamos ante una perfecta fábula del poder de la manipulación, muy inquietante eso sí. Un futuro distópico, carente de vida humana.

Se mueve mucho en el dinamismo que provoca el contraste entre Cruise y las dos actrices de reparto, que realizan un correcto papel en la historia. Sorprende un poco ver la mediocridad de Lina  Morgan Freeman. Aunque la historia toma varios giros bastante aceptables, resulta un lacónico final que hace cojear al conjunto.

Mención aparte tiene la excelente música de M83. De la cual prefiero que hablen las notas musicales de su composición por si solas, mostrándose como perfectas melodías descriptivas de esta distopía.


Conclusión: Oblivion se convierte en una buena película, con algunos tramos irregulares, de ciencia ficción, que aprovecha unos referentes evidentes de Matrix y 2001, los cuales no hacen más que confirmar que el género no estaba muerto, estaba de parranda...

No hay comentarios: